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Nutri-Cosmética: Alimenta tu Belleza

Qué puedes hacer para frenar el envejecimiento. El equilibrio interior

 

Fuente: Extraído del libro “Los Secretos de la Nutri-Cosmética”, del Dr. Manuel Jiménez Ucero

 

Te animo a que busques cuáles son las costumbres que debemos aplicar a nuestra vida cotidiana para que la bella y casi perfecta máquina que es nuestro cuerpo, mantenga o en algunos casos, promueva el equilibrio interior, para que tu estado de salud sea óptimo el mayor tiempo posible, o para que frenes o aplaces de alguna manera los signos irremediables del paso del tiempo. En resumen, para que envejezcas con dignidad, salud y confort.

Iniciemos este camino sencillo, pero muchas veces olvidado o no comprendido correctamente, y que es una necesidad básica para tu cuerpo.

Comer Bien

Todos los alimentos que ingieres están compuestos por tres moléculas: los hidratos de carbono, la principal fuente de energía; las proteínas, elemento constituyente de nuestra estructura física; y las grasas, que tienen como función principal el almacenar reservas de energía, además de ser las culpables de esos flotadores, cartucheras y excesos que tanto nos disgustan.

▪ Come proteínas para desayunar y al mediodía, sobre todo ricas en tirosina, como las presentes en lácteos, huevos (no abuses si tienes colesterol elevado) y carnes rojas, para que te encuentres más activa, más alerta y con más empatía para poder dialogar, trabajar y desempeñar correctamente la tarea que estés realizando.

▪ Escoge proteínas ligeras en la cena, como la de pescados, mariscos, crustáceos, carnes blancas (pollo, pavo…), para favorecer el paso intracerebral del triptófano, esencial para promover la liberación de serotonina y melatonina (tu sedante natural), que te ayudará a controlar el apetito vespertino, te brindará un efecto tranquilizante y favorecerá el sueño.

▪ Por la mañana, tras el ayuno nocturno, es aconsejable el aporte de diez a veinte gramos de mantequilla o margarina y quesos bajos en grasas. Son útiles para frenar la producción por tu hígado de colesterol endógeno, que se conoce como “colesterol malo” o LDL y reduce sus niveles en sangre. Además, si están enriquecidos con omega 3 o 6, mejor, porque son aceites precursores de los eicosanoides (un grupo de intermediarios del sistema nervioso), que intervienen como antiinflamatorios, antioxidantes y además estimulan tus defensas.

▪ Por la noche, es bueno comer pescados, mejor si son azules, ricos en ácidos grasos poliinsaturados, como los omega 3 y 6, que contribuyen a los procesos de reparación y multiplicación celular que tienen lugar durante el descanso nocturno, así como a activar la síntesis de la hormona de crecimiento (GH).

▪ No debes tomar azúcares en la cena, porque general una secreción excesiva de insulina no fisiológica, y ello aumenta el almacenamiento de grasas corporales y el peso. No engordes mientras duermes.

No olvides que la ingesta de agua, hasta completar los dos litros de líquidos al día, ayuda a hidratar, limpiar tu cuerpo y renovar tus líquidos corporales. Recuerda como dato muy importante que la vida en nuestro planeta se inició en el agua del mar. Nos engendramos en ambiente líquido, nos desarrollamos en agua antes de nacer, y después vivimos con nuestro mar interior, que debe estar sano y limpio.

El agua es el mejor nutricosmético para mantener y mejorar tu belleza.

La Actividad Física

La actividad física actúa no sólo mejorando las funciones de tu cuerpo –en especial de la musculatura y la circulación sanguínea-, sino que consigue producir cambios en tu mente hacia caminos más positivos, combate el estrés, la depresión, la ansiedad y ofrece a nuestro cuerpo bienestar psicológico.

Al mover el cuerpo activamos la circulación cerebral, que despeja la mente contribuyendo a una mayor calidad de vida.

También mejora la capacidad cardiopulmonar, la física y la motricidad en general, retardando los cambios de la vejez.

Tenemos un mayor rendimiento en el trabajo, en nuestra vida social y contribuimos a garantizar una longevidad provechosa, pues favorecemos la eliminación de toxinas y sustancias oxidantes.

El ejercicio funciona como antioxidante si la intensidad no es excesiva. Pero si excedes tu capacidad, aparece una oxidación anómala y se produce un efecto inverso. Estudios recientes ponen en cuestión la práctica de los llamados “deportes de competición”: un ejercicio excesivo o agotador, va a contribuir a envejecer más deprisa.

Por ello, una vez hayas cogido el ritmo de la actividad física que practiques, debes aumentarlo progresivamente y mantenerte entre treinta y sesenta minutos al día, tres o cuatro veces por semana.

El Descanso y el Sueño

El sueño tiene por objetivo una función restauradora en nuestro organismo, es esencial para que todos los procesos de recuperación se pongan en marcha, permite reponer energías y, en general, sirve para que podamos tener un grado satisfactorio de alerta durante todo el día.

Las siguientes recomendaciones han demostrado tener efectividad para conciliar y mantener el sueño:

1) Practica ejercicio de forma regular, pero no realices una actividad vigorosa en las 3-4 horas previas al momento de acostarte.

2) Utiliza diferentes métodos de relajación y desconecta de tus preocupaciones.

3) Evita estimulantes como la cafeína, sobre todo a partir de media tarde.

4) Minimiza el ruido, la luz y las temperaturas extremas en la habitación. Ve a la cama a dormir sólo cuando tengas sueño.

5) Un baño caliente siempre sienta bien, especialmente si estás muy estresada. Deberíamos cambiar la costumbre de ducharnos por la mañana por la de hacerlo por la noche. Este hábito limpia las toxinas recogidas durante el día y permite aprovechar el efecto relajante.

6) Cena de forma ligera: induce al sueño. Una infusión relajante como postre es una excelente forma de terminar la cena.

Nutri-Cosmética: Alimenta tu Belleza

Stop al Estrés

El estrés continuado anticipa el envejecimiento, fuerza el desgaste por exceso de secreción hormonal (imagina un coche siempre acelerado), le imprime años de más a todas tus células, baja las defensas del cuerpo, permite que silenciosamente la enfermedad se apodere de ti y reduce la duración de tu vida.

Tanto en el estrés como en cualquier otra patología, la mejor manera de tratarlo para mejorar los resultados de la curación, es combinar diferentes terapias. Utiliza en algún momento del día alguna técnica de relajación y apoya esta excelente práctica con una buena alimentación, ejercicio físico regular al aire libre y respeto por los ciclos del sueño.

Todo esto es lo que puedes hacer de forma interna para ayudar en la carrera por no envejecer, porque recuerda que…

¡Una Vida Sana es la Primera Clave para tu Belleza!

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